Con una vida útil de 20.000 horas (muy por encima de los estándares que encontrará en el mercado), la bombilla puede durar más de 15 años (con 3 horas de uso diario). Produce 1500 lúmenes de brillo instantáneo, sin necesidad de esperar a que la bombilla se caliente. El difusor opalizado proporciona una luz muy uniforme y sin deslumbramientos. El efecto es muy similar al de las bombillas incandescentes antiguas. La tecnología de filamento LED proporciona un haz de luz hiperdifundido de 330°. Con una temperatura de color de 6500 Kelvin, la bombilla proporciona una luz blanca fría, creando un ambiente luminoso y funcional en cualquier habitación. Perfecta para cualquier estancia del hogar, como el dormitorio, la sala de estar, el baño y la oficina. Consume 12 vatios de energía y su funcionamiento cuesta menos de 3 euros al año, lo que supone un ahorro energético significativo en comparación con una bombilla incandescente. Equivale a una bombilla tradicional de 100 W. Su alto índice de reproducción cromática (IRC > 80) ofrece colores naturales y vivos. Esta bombilla no es regulable ni compatible con reguladores de intensidad.